Derechos Culturales y Nuevos Retos Globales: Aportaciones desde Iberoamérica

Derechos Culturales y Nuevos Retos Globales: Aportaciones desde Iberoamérica

El 9 y 10 de septiembre se celebraron en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) las Jornadas de Derechos Culturales y Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible, un espacio de debate en el marco de Montiacult, donde se reflexionó sobre las contribuciones de Iberoamérica a la Agenda Global.

Durante dos días, representantes institucionales y agentes culturales de diversos países iberoamericanos compartieron experiencias, retos y propuestas en torno a los derechos culturales y los nuevos desafíos globales, situando a la región como un actor clave en la construcción de agendas culturales inclusivas, democráticas y sostenibles.

Derechos culturales como eje de cohesión social

La intervención de Carmen Elena Campos Ramírez, viceministra de Cultura y Juventud de Costa Rica, destacó la importancia de reconocer los derechos culturales como un derecho humano fundamental que cohesiona a las comunidades en su diversidad. Subrayó la influencia de la población afrodescendiente y de las migraciones en la identidad costarricense y centroamericana, y la necesidad de garantizar un acceso equitativo sin discriminación económica o social.

Campos Ramírez señaló como gran reto la descentralización de la política cultural, situando a las comunidades en el centro. En esa línea, defendió un cambio de enfoque en los programas institucionales, que deben trabajar con y para las comunidades, desde la infancia hasta las personas mayores. También insistió en la importancia de reconocer a los artistas como profesionales, con el estatus social y económico que corresponde.

Carmen Elena Campos Ramírez (Costa Rica), destacó la importancia de reconocer los derechos culturales como un derecho humano fundamental

La democracia cultural como horizonte

Por su parte, Jazmín Beirak, directora general de Derechos Culturales del Ministerio de Cultura de España, analizó el papel creciente de la cultura en contextos de crisis democrática y cuestionamiento de los derechos humanos. Señaló que la cultura aparece como una vía para fortalecer valores democráticos y llamó la atención sobre la distribución desigual del campo cultural, dominado en ocasiones por conglomerados que condicionan el acceso y la participación.

Beirak presentó los ejes del plan español para consolidar los derechos culturales como acción pública de derechos humanos, basado en la democracia cultural (eliminación de barreras de clase o género), el vínculo entre educación y cultura, la respuesta a los retos contemporáneos (como la emergencia climática o la igualdad de género), la sostenibilidad del tejido cultural y la mejora de la administración pública.

Jazmín Beirak (España), analizó el papel creciente de la cultura en contextos de crisis democrática

Brasil: diversidad cultural y democracia

La voz de Maria Marighella, Presidenta de la Fundación Nacional de las Artes (Funarte) de Brasil, recordó que en muchos países de América Latina la cultura ha estado en peligro porque también lo ha estado la democracia. Rescató la política cultural iniciada en la primera presidencia de Lula con Gilberto Gil como ministro, que dio al mundo el concepto de diversidad cultural y consolidó la Política Nacional Cultura Viva.

Marighella subrayó el papel del arte como lenguaje político y como riqueza simbólica, destacando la relevancia del sector audiovisual brasileño en la escena internacional. La política cultural brasileña, señaló, debe ser entendida como parte de una ecología de la cultura que conecta arte, ciudadanía y sostenibilidad.

Maria Marighella (Brasil), recordó que en muchos países de América Latina la cultura ha estado en peligro porque también lo ha estado la democracia.

Panamá: políticas jóvenes con visión a largo plazo

La experiencia de Katherine Bucktron, directora nacional de Derechos Culturales y Ciudadanía del Ministerio de Cultura de Panamá, mostró cómo un ministerio joven —con apenas seis años de existencia— ha aprendido de la cooperación internacional y del intercambio con otros países de la región. Su política se centra en la formación artística y cultural, el trabajo comunitario y la descentralización más allá de la capital.

El plan panameño se articula en cuatro ejes: derechos culturales y ciudadanía; gobernanza y participación; patrimonio, identidades y memoria. Con ello se busca garantizar continuidad institucional más allá de los cambios de gobierno. También se destacó la creación de un plan estadístico cultural, con indicadores que permitan evaluar y ajustar las políticas implementadas.

El rol de la sociedad civil en Perú

Finalmente, Gloria Lescano, actriz, gestora cultural y consultora de OEI para el Estatuto de personas artistas y trabajadoras de la cultura en Iberoamérica (Perú), puso el acento en el rol de la sociedad civil en contextos de democracias debilitadas. Según señaló, el éxito muchas veces es simplemente resistir colectivamente frente a las tensiones y el agotamiento de los sectores artísticos.

Lescano enfatizó la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los artistas, garantizando una remuneración justa y fomentando el empleo, la capacitación en herramientas digitales, la recuperación de espacios públicos y el cierre de brechas. También subrayó la importancia del fortalecimiento de los gobiernos locales, como primera línea de atención a los derechos culturales.

Gloria Lescano (Perú), puso el acento en el rol de la sociedad civil en contextos de democracias debilitadas.

Las jornadas concluyeron con una convicción compartida: la cultura es un pilar esencial para el desarrollo sostenible, tanto por su dimensión identitaria como por su capacidad de generar cohesión social, resiliencia democrática y oportunidades económicas.

Las aportaciones de Costa Rica, España, Brasil, Panamá y Perú demostraron que Iberoamérica tiene mucho que ofrecer al debate global, desde su diversidad cultural y territorial hasta la construcción de políticas innovadoras que ponen en el centro a las comunidades, los artistas y el derecho universal a la cultura.

AFRX