Barcelona se consolida como uno de los principales hubs tecnológicos y de innovación del sur de Europa. En este contexto, Tech Barcelona trabaja con unos objetivos claros: potenciar el talento, apoyar el emprendimiento, atraer inversión y mejorar la competitividad de las empresas.
La misión de la organización es impulsar el crecimiento del ecosistema tecnológico y promover la transformación del modelo económico y de los sectores tradicionales mediante la innovación digital. Todo ello vertebrando el ecosistema en un entorno de proyección internacional y prestando especial atención al impacto de la tecnología en la sociedad.
En un escenario marcado por la colaboración público-privada, el auge de las startups y la necesidad de construir una economía más competitiva e inclusiva, representantes institucionales y del ecosistema emprendedor han puesto en valor el papel de Barcelona y de Cataluña como polos de atracción de talento, inversión e innovación.
Durante el Tech Barcelona, Josep Santacreu i Bonjoch, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona; Lorenzo di Pietro, de Barcelona Activa; y Jaume Baró, secretario de Empresa y Competitividad y consejero delegado de ACCIÓ, compartieron su visión sobre el presente y el futuro del ecosistema tecnológico.
Josep Santacreu: un ecosistema digital para una ciudad referente
Josep Santacreu subrayó que Barcelona cuenta con un ecosistema digital especialmente potente, formado por universidades y centros de investigación líderes en sus respectivos sectores, así como por una ciudad atractiva tanto para el talento local como internacional. Este entorno, según explicó, es una ventaja competitiva clave para innovar, emprender y desarrollar proyectos de alto valor añadido.
El presidente de la Cambra de Comerç defendió la necesidad de convertir Barcelona en una ciudad de referencia en tecnología, recordando que cuando el país avanza de manera conjunta es imparable. En este sentido, destacó la importancia de no perder de vista este principio como uno de los grandes aprendizajes colectivos.
Santacreu lanzó también una invitación clara a conectar, compartir, escuchar y construir alianzas. Apostó por crear espacios donde confluyan visiones diversas, que permitan pensar en grande y afrontar nuevas oportunidades. Todo ello con un objetivo común: sumar talento y contribuir a la mejora de la sociedad a través de la innovación y la tecnología.
Lorenzo di Pietro: tecnología para una sociedad más justa e inclusiva
Por su parte, Lorenzo di Pietro puso el foco en Barcelona como una ciudad de emprendedores, con talento tanto local como internacional, y con una clara oportunidad para impulsar colaboraciones público-privadas. Según explicó, el futuro de la tecnología y de la sociedad interpela no solo a las instituciones, sino también a los inversores y a todas las personas que crean y desarrollan tecnología.
Desde Barcelona Activa, señaló, se promueve un entorno de debate y reflexión que ayude a tomar decisiones estratégicas desde el Ayuntamiento de Barcelona. El objetivo es apoyar aquellas nuevas tecnologías que contribuyan a construir sociedades más justas e inclusivas, reduzcan las desigualdades y no dejen a nadie atrás.
Di Pietro remarcó que disponer de personas cualificadas y de empresas competitivas es esencial, y que la tecnología es un gran aliado para lograrlo. En este marco, Barcelona Activa impulsa programas destinados a mejorar la cualificación de las personas en el ámbito digital. Como dato significativo, destacó que el 40 % de las startups han pasado por la entidad, que se define como una aliada de las personas emprendedoras.
Jaume Baró: innovación y competitividad para que el país crezca
Jaume Baró, desde ACCIÓ, quiso reconocer la aportación del ecosistema emprendedor y empresarial al desarrollo económico, señalando que más de 20.000 personas han generado empleo a través de la creación de startups. Destacó que la contribución de las empresas y de las personas trabajadoras es muy relevante, y expresó el reconocimiento que, desde las administraciones, se quiere dar a este esfuerzo colectivo.
Baró afirmó que fomentar las empresas emergentes es fundamental, ya que actúan como auténticas células de productividad que deben transversalizarse hacia otros sectores. Recordó que la productividad de un país depende directamente de su capacidad de innovación.
Desde la Generalitat, explicó, se trabaja con la previsión de alcanzar las 3.000 startups tecnológicas en 2030, una cifra que permitiría posicionar a Cataluña por delante de otros países y mejorar de forma significativa la competitividad del tejido empresarial. También destacó la importancia de la captación de nuevas startups y talento, en un ciclo en el que el talento nace aquí, sale al exterior y vuelve, así como la necesidad de ofrecer oportunidades para que startups de otros países se desarrollen en Cataluña.
Finalmente, subrayó la relevancia de reflexionar sobre el papel de la tecnología en la vida de las personas, analizar hacia dónde se dirige y cómo utilizarla mejor para generar un impacto positivo en la sociedad.