Durante su participación en el Valencia Digital Summit 2025, el creador de Counter-Strike, Minh Le, compartió la historia detrás del icónico videojuego que revolucionó la industria y se convirtió en un fenómeno global. Su ponencia, titulada “No Plan, All Passion: The Story Behind Counter-Strike, The Billion Dollar Game”, repasó cómo la pasión, la colaboración y la creatividad fueron los pilares del éxito de un título que, más de 25 años después, sigue vigente.
De un proyecto amateur a un fenómeno mundial
Minh Le recordó los inicios del desarrollo de Counter-Strike, cuando apenas tenía 20 años y trabajaba con un pequeño equipo distribuido por el mundo: “Cuando inventé Counter-Strike, no había tantos juegos como ahora. Era más fácil experimentar, pero lo difícil era la falta de herramientas y comunicación. No teníamos Google; investigar y colaborar tomaba mucho más tiempo.”
A pesar de las limitaciones técnicas de la época, Le destacó que la comunidad fue el verdadero motor del proyecto: “Creamos una comunidad apasionada que sigue activa más de 25 años después. El juego en sí no ha cambiado demasiado, pero los gráficos y la experiencia sí han evolucionado. La clave fue la consistencia y la conexión con los jugadores.”
Los modders y la importancia del contenido generado por usuarios
Uno de los factores que definió el éxito de Counter-Strike fue su modelo de contenido abierto, que permitió a los usuarios crear sus propios mapas y modos de juego. “El papel del modder es fundamental. Las compañías grandes no pueden arriesgar millones sin garantías, pero los modders pueden experimentar y crear prototipos sin grandes costes. Es una herramienta increíble para innovar.”
Le subrayó que la creatividad de los jugadores fue lo que mantuvo vivo el juego durante décadas: “El contenido generado por usuarios impulsa el compromiso. En muchos juegos actuales, como Call of Duty, eso no existe. En cambio, en Counter-Strike, los jugadores son parte del proceso creativo.”
La evolución del gaming y el papel de la inteligencia artificial
El diseñador también reflexionó sobre los cambios que ha vivido la industria del videojuego en los últimos 25 años: “Antes, el sector era más predecible. Ahora es todo lo contrario, lo cual me emociona. La inteligencia artificial está ayudando a los desarrolladores a ser más creativos y a innovar sin quedarse estancados.”
Minh Le considera que la IA no reemplazará la creatividad humana, sino que servirá como un catalizador para nuevas ideas y experiencias en los videojuegos. “Será interesante ver cómo evoluciona. La IA puede abrir oportunidades, pero la esencia del juego sigue siendo humana: la pasión y la imaginación.”
Por último, Le compartió un consejo para los jóvenes creadores y emprendedores del sector: “Colaborar con personas que piensan diferente es lo que te hace crecer. Trabajar con gente que comparte tu pasión te permite aprender, mejorar y ampliar tu red.”