Mondiacult es una cita que reunió a ministros, responsables culturales y representantes institucionales de todo el mundo para reflexionar sobre el papel de la cultura en la construcción de sociedades más justas, inclusivas y sostenibles. Este encuentro, impulsado por la UNESCO, reafirmó que la cultura no es solo un pilar del desarrollo humano, sino también una herramienta clave para fortalecer la identidad, fomentar la cohesión social y combatir los extremismos.
Durante Mondiacult, diversos ministros subrayaron la necesidad de reconocer, respetar y proteger la diversidad cultural, entendida como una fuerza que impulsa la creatividad, la resiliencia y el entendimiento entre los pueblos.
Cuba: democratizar el acceso a la cultura
El ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso Grau, recordó que, a pesar de ser un país pequeño y enfrentarse a un bloqueo económico, Cuba cuenta con más de 40.000 artistas profesionales financiados por el Estado. Señaló que la verdadera democratización del acceso a la cultura pasa por garantizar oportunidades para todos, sin distinción de origen o condición, reafirmando el compromiso del país con la igualdad cultural.
Sudáfrica: la cultura como motor medible de desarrollo
Desde Sudáfrica, el ministro Gayton McKenzie destacó cómo su experiencia en el gobierno le permitió comprender plenamente el valor de la cultura como herramienta de transformación social. Subrayó la importancia de contar con datos e indicadores que permitan medir el impacto cultural, sus resultados y los beneficios que aporta al bienestar colectivo.
Mauritania: preservar la diversidad cultural como patrimonio universal
El ministro de Cultura de Mauritania, Houssein Ould Meddou, hizo un llamado a la conciencia mundial sobre la preservación de la diversidad cultural, destacando que su país es ejemplo de convivencia y pluralidad. Recalcó que proteger las diferentes expresiones culturales es proteger la humanidad misma.
Chad: dignidad y representación para todas las culturas
Por su parte, Abdoulaye Souleymane Ousman Babale, secretario general del Ministerio de Turismo, Desarrollo Cultural y Artesanía de Chad, explicó que en su país conviven más de 130 grupos étnicos, lo que convierte la diversidad en un eje esencial de su identidad nacional. Destacó la necesidad de garantizar dignidad, respeto y representación para todas las culturas, y la importancia de conocer y aceptar la cultura del otro como base de la convivencia pacífica.
Caribe: cultura como identidad, economía y derechos
La jefa de división del Banco de Desarrollo del Caribe, Lisa Harding, recordó que el Caribe, compuesto por 19 islas, encuentra en su diversidad cultural una fuente de identidad, crecimiento económico y resiliencia. Señaló que la cultura implica derechos y oportunidades, incluyendo el apoyo a las mujeres creadoras y la protección de la propiedad intelectual. Subrayó también la importancia de incluir a afrodescendientes, migrantes y comunidades indígenas como expresión de justicia cultural y equidad social.
Túnez: inteligencia artificial y responsabilidad cultural
El director general de la Biblioteca Nacional de Túnez, Khaled Kchir, reflexionó sobre el papel de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito cultural. Afirmó que esta tecnología conlleva una gran responsabilidad y debe utilizarse como herramienta para difundir el pensamiento, proteger la propiedad intelectual y potenciar el acceso a la cultura, siempre desde una perspectiva ética.
Aruba: digitalizar para preservar
Desde Aruba, el diplomático cultural nacional Michael Lampe subrayó que la cultura es el corazón y la brújula de nuestro futuro. Destacó la importancia de la digitalización de libros y materiales multimedia para asegurar su acceso en línea y preservar el patrimonio cultural arubeño, fomentando así la participación ciudadana y el conocimiento compartido.
Curaçao: juventud, innovación y patrimonio accesible
La secretaria de Educación, Ciencia, Cultura y Deportes de Curaçao, Susan Larmonie Van Heydoorn, recordó que el ser humano es el elemento central de toda innovación cultural. Subrayó la necesidad de garantizar el acceso al patrimonio cultural para la juventud y la diáspora, y la importancia de equilibrar tradición, identidad local e innovación en el desarrollo cultural sostenible.
Dominica: la cultura como fuerza de resiliencia
La ministra de Cultura, Juventud, Deportes y Desarrollo Comunitario de Dominica, Gretta Roberts, compartió la experiencia de su país tras el devastador huracán de 2017, que destruyó carreteras y comunidades enteras. A pesar de la tragedia, explicó cómo el patrimonio cultural se convirtió en un pilar de resiliencia, ayudando a las personas a reconstruir sus vidas y a reafirmar su identidad colectiva.
Kenia: cultura y sostenibilidad frente al cambio climático
Desde Kenia, la secretaria de Cultura, Artes y Patrimonio, Ummi Bashir, señaló la urgencia de adaptar las estrategias climáticas para proteger el patrimonio intangible. Puso como ejemplo la tradición Ushanga de creación de ornamentos artesanales por mujeres, cuyos colores provienen de elementos naturales. Advirtió que la crisis climática amenaza estas prácticas y destacó la necesidad de integrar la preservación cultural con la sostenibilidad ambiental.
Chile: inteligencia artificial y derechos creativos
La ministra de Culturas, Artes y Patrimonio de Chile, Carolina Arredondo Marzán, resaltó la urgencia de regular la inteligencia artificial para proteger los derechos culturales y creativos. Defendió la transparencia en el uso de datos y un entrenamiento ético de los algoritmos, asegurando que la innovación tecnológica no vulnere el trabajo de los artistas.
El evento cerró con una reflexión común: la cultura es clave para la resiliencia, la sostenibilidad y la inclusión social. Los representantes coincidieron en que la inteligencia artificial, la preservación del patrimonio y la participación de la juventud deben ir de la mano de políticas que garanticen los derechos culturales de todos.
Mondiacult Barcelona reafirmó que poner la cultura en el centro de las políticas públicas no es solo una aspiración, sino una necesidad urgente para construir un futuro más humano, diverso e inclusivo.